Расшифровка записиLa fiesta de fin de año en la empresa
Santi: Lucía, que llegamos tarde otra vez.
Lucía: Ya voy, Santi.
Santi: Ya es ya. No mañana.
Lucía: Tranquilo. No pasa nada si llegamos un poco más tarde. A nadie le gusta ser el primero en una fiesta...
Santi: Ya, pero tampoco es bueno llegar a barrer.
Lucía: Ya sabes que no me gusta este tipo de fiestas. Y además no soporto a tu jefe. ¡Qué tipo más desagradable!
Santi: Ya, ya, Lucía. A mí tampoco me gusta. Pero ¿qué hago? No le puedo decir que no. Y es la fiesta de fin de año de la empresa. Ya sabes que estas fiestas son una maravillosa oportunidad para establecer contactos, conocer mejor a los compañeros.
Lucía: Uf... Estas fiestas son un auténtico aburrimiento, un muermo.
Santi: Sí. Menos mal que te tengo a ti para hacerme compañía.
Lucía: ¿Sabes si habrá mucha gente?
Santi: No tengo la más remota idea. Pero supongo que unas 50 personas. A ver, mis compañeros del departamento de Gestión y Finanzas, luego los del departamento de Marketing Digital, luego... creo que todos los directivos importantes estarán allí, puede incluso que algún accionista... Y Don Rafael, claro, el jefe...
Lucía: Uf... Es asqueroso este tipo.
Santi: Igual, pero es muy bueno en lo suyo. Los empleados no nos podemos quejar. Don Rafael lidera muy bien el equipo, es muy responsable y equilibrado...
Lucía: Es muy responsable y muy equilibrado y muy todo, pero... ¡Se cree muy listo! El día que él entienda que el mundo no gira a su alrededor, todos seremos un poco más felices.
Santi: Te estás poniendo demasiado dramática. Y no te pega nada. Además don Rafael y yo nos llevamos de maravilla.
Lucía: Pero si antes te quejabas de él cada vez que podías.
Santi: Ya, pero era cuestión de tiempo acostumbrarme a trabajar con él.
Lucía: ¡Quién te ha visto y quién te ve!
Santi: Pero ¿qué tiene de malo que me lleve bien con él?
Lucía: Nada. Es que un líder puede ser un buen jefe, sin embargo, no todos los jefes son líderes.
Santi: Ay, no empieces, Lucía.
Lucía: Pero si es así. Un jefe dirá «¡lo quiero hecho para ayer! ¡lo haces porque lo digo yo!» Y un líder relega actividades y no sólo espera que se hagan porque él lo ha dicho, sino porque inspira estos estándares de responsabilidad en sus empleados.
Santi: Ya, ya. No empieces.
Lucía: Vale... Bueno, ya estoy lista.
Santi: Estás muy guapa, impecable.
B — 2. ...no me gusta este tipo de fiestas. Y además no soporto a tu jefe.
C — 3. ...estas fiestas son una maravillosa oportunidad para establecer contactos, conocer mejor a los compañeros.
D — 3. ...es la fiesta de fin de año de la empresa.
E — 1. ¡Se cree muy listo!
F — 2. Además don Rafael y yo nos llevamos de maravilla.
G — 1. Es que un líder puede ser un buen jefe, sin embargo, no todos los jefes son líderes.