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Вариант № 27868

1.

Вы услышите 6 высказываний. Установите соответствие между высказываниями каждого говорящего A–F и утверждениями, данными в списке 1–7. Используйте каждое утверждение, обозначенное соответствующей цифрой, только один раз. В задании есть одно лишнее утверждение. Вы услышите запись дважды. Занесите свои ответы в таблицу.

 

 

1. Creo que la mejor época para visitar Moscú es el verano.

2. En invierno en Moscú es divertido patinar en sus bonitas pistas.

3. En invierno será más difícil acceder a ciertos lugares de Moscú.

4. Desde Moscú es posible viajar a otros sitios turísticos.

5. La verdad es que las distancias en Moscú son enormes.

6. La grandeza de esta plaza nos sorprendió mucho.

7. Os informaré de los sitios más interesantes para visitar en Moscú.

 

ГоворящийABCDEF
Утверждение

2.

Вы услышите диалог. Определите, какие из приведённых утверждений А–G соответствуют содержанию текста (1 – Verdadero), какие не соответствуют (2 – Falso) и о чём в тексте не сказано, то есть на основании текста нельзя дать ни положительного, ни отрицательного ответа (3 – No se menciona). Занесите номер выбранного Вами варианта ответа в таблицу. Вы услышите запись дважды.

 

 

A. Rafa se tiene que ir a casa porque su hijo tiene fiebre.

B. El hijo de Rafa es el peor alumno de la clase.

C. Rafa reconoce que su hijo le pone de los nervios y que no tiene paciencia.

D. Lucía dice que el niño necesita un ejemplo a seguir.

E. Rafa y su mujer suelen castigar a Manolo por no obedecer.

F. La mujer de Rafa se ha caído enferma.

G. Beber zumo de naranja es el ritual que Rafa cumple a rajatabla.

 

Запишите в ответ цифры, расположив их в порядке, соответствующем буквам:

ABCDEFG
       

3.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

El guitarrista afirma que empezó sus estudios de música con ...

 

1) el entrenamiento vocal.

2) Teoría y Solfeo.

3) clases de piano.

4.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Según la opinión del intérprete es importante que el profesor de música ...

 

1) sepa tocar varios instrumentos.

2) tenga un carácter firme y fuerte.

3) sea un ejemplo a seguir para su alumno.

5.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

El múscio se vio obligado a reaprender muchas cosas porque ...

 

1) no tenía un buen nivel técnico.

2) había ingresado en el conservatorio.

3) empezó a tocar la guitarra eléctrica.

6.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

El guitarrista piensa que hay que desarrollar la técnica guitarrística ...

 

1) sólo a partir de los 20 años.

2) desde niño.

3) ya siendo una persona muy mayor.

7.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

El músico afirma que el alumno ha de comenzar sus estudios musicales por ...

 

1) decidirse por un instrumento.

2) aprender Teoría e Historia de la música.

3) adquirir una formación integral.

8.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

El intérprete está seguro de que con la ayuda del maestro uno puede ...

 

1) realizar en sumo grado su talento.

2) alcanzar el virtuosismo técnico.

3) aprender a ser responsable.

9.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Según el músico, el talento consiste no sólo en el virtuosismo, sino también en ...

 

1) la constante perfección artística.

2) el carisma personal.

3) la capacidad comunicativa.

10.

Установите соответствие между заголовками 1–8 и текстами A–G. Запишите свои ответы в таблицу. Используйте каждую цифру только один раз. В задании есть один лишний заголовок.

 

1. El problema de la contaminación acústica.

2. La ecología en los planes escolares.

3. El efecto invernadero.

4. Los felinos en peligro de extinción.

5. Cesar el uso de los recursos no renovables.

6. La necesidad de invertir en la ecología.

7. Unas zonas sufrirán cambios muy graves.

8. Los innecesarios gastos de energía.

 

A. Sería estupendo que todos respetáramos más la naturaleza y que cuidáramos más nuestros recursos naturales. Por eso, estaría muy bien que todo el mundo recibiera, desde pequeño, una buena educación medioambiental. Lo ideal sería que las autoridades educativas introdujeran la Ecología en los planes de estudios. De ese modo, creo que habría una mayor conciencia ecológica.

 

B. Nadie cree que vaya a ocurrir, pero ojalá los gobiernos estuvieran más preocupados por invertir en el estudio de los problemas ecológicos y de desarrollo de energías alternativas que no contaminen. A todos nos encantaría que en el futuro desapareciera la contaminación de las ciudades, ríos, mares y bosques, pero es poco probable que este problema no va a tener una pronta solución.

 

C. El imparable aumento del uso de energías no renovables está provocando cambios en el clima. Si no hacemos nada para evitarlo, antes de que llegue el año 2050 el planeta habrá alcanzado un deterioro climático irreversible y sufriremos condiciones meteriológicas extremas, como sequías e inundaciones. . Si los gobiernos, empresas e individuos comenzamos a sustituir, poco a poco, las energías no renovables por otras más ecológicas, antes de que lleguemos a la mitad de este siglo, habremos conseguido el equilibrio ecológico.

 

D. Las zonas polares habrán sufrido deshielos y el nivel del mar habrá aumentado. Así mismo, nuestras reservas de agua sequirán disminuyendo y algunas zonas del planeta, como el sur de Europa, dejarán de tener vegetación y se habrán convertido en un desierto.

 

E. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) afirmó hoy que tiene registrada en México la existencia de más de cuatro mil jaguares en cinco regiones del país, de acuerdo con el censo nacional elaborado para proteger a esta especie en peligro de extinción. El director general de vida silvestre de la Semarnat, Martín Vargas Prieto, explicó que en México hay centros de conservación de este felino en 18 estados del país, en los cuales se crían poblaciones en cautiverio que después son reintegradas a la vida silvestre.

 

F. El cambio climático provocado por el hombre es, desde luego, real y constituye un problema grave. La importancia de la lucha contra el cambio climático es de primer nivel por los países desarrollados y también para los países en vías de desarrollo. Primeramente, se debe reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar los niveles peligrosos del cambio climático.

 

G. “Me gusta el agua en botella porque es práctica y pura”, dice Juan, de Santiago de Chile. Aunque los anuncios de agua embotellada respaldan lo que dice Juan, un estudio reciente lo contradice: el 25 por ciento del agua embotellada en el supermercado es simplemente agua del grifo en una botella”. Ésta fue la conclusión a la que llegó un grupo de investigadores estadounidenses al comprar los dos tipos de agua. Según un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza, se gastan un millón y medio de toneladas embotellando agua cada año. La energía necesaria para fabricar y transportar estas botellas es enorme. Y, según los críticos, innecesaria. Los expertos aconsejan beber agua del grifo.

 

ТекстABCDEFG
Заголовок

11.

Прочитайте текст и заполните пропуски Las Ramblas частями предложений, обозначенными цифрами 1–7. Одна из частей в списке 1–7 — лишняя. Занесите цифры, обозначающие соответствующие части предложений, в таблицу.

 

Académico al frente del Instituto Cervantes

 

Este bulevar de 2 km entre la Plaza de Cataluña y el puerto es el mejor escenario para conocer la esencia de Barcelona. En ella encontramos un espectáculo magnífico con paseantes de todas las edades y condiciones sociales, numerosos quioscos de flores, frutas, o pájaros, limpiabotas, la fuente A_______________________ en “barcelonés”, teatros ambulantes, galerías

comerciales, cafeterías y terrazas.

Comenzando B_______________________ de Ciencias en el piso superior del teatro Poliorama. En sus bellos salones tiene una biblioteca y un gigantesco reloj de 1868. Otros edificios interesantes son la Iglesia de Betlem, gótica y barroca, y el Palacio de Moya, con grandes salones y pinturas murales, frecuente escenario de exposiciones.

El Mercado de La Boquería es otra atracción en esta zona, una plaza cubierta por un gran techo de hierro y cristal C_______________________ la ciudad, situado en la "Pla de la Boquería", antiguo centro de la ciudad.

Seguiremos por el Palacio de la Virreina, que hoy es sede del departamento de cultura D_______________________ pintura y escultura y la Casa Bruno Cuadros con su dragón y su paraguas en la fachada. Por último, visitaremos La Plaça Reial, plaza con palmeras, fuentes y tiendas E_______________________ siglo en el solar de un convento.

La plaza F_______________________ de artistas con sus cervecerías y bares, y tiene un público variado, en el que no faltan los marginados. Es interesante visitarla en domingo cuando tienen un mercado de sellos y monedas.

 

1. de Canaletes donde uno ha de beber para convertirse

2. por la parte alta de gran interés está La Academia

3. que fue sede de la burguesía hasta 1900 hoy lo es

4. que cobija el mercado más rico y animado de

5. por un gran número de las variadas fuentes

6. de lujo que fue construida a mediados del pasado

7. donde se celebran importantes exposiciones de

 

ПропускABCDEF
Часть предложения

12.

Los padres de Adela no la llevaron a la guardería porque

 

1) no era sociable

2) se enfermaba a menudo

3) tenían miedo de que le ocurriera algo

4) otros niños podían hacerle daño


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

13.

En el texto se dice que la madre de Adela

 

1) dedica mucho tiempo a su hija.

2) elige días soleados para pasear con su hija

3) abriga demasiado a su hija en invierno.

4) comparte las ideas de su hermana Nuria


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

14.

¿Qué modelo educativo sigue la madre de Adela?

 

1) Rosa sobreprotege a su hija.

2) Es muy estricta con Adela.

3) Es una madre responsable y prudente.

4) Es una madre permisiva que no sabe poner límites.


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

15.

La frase "los niños... reían con estridentes chillidos" significa que …

 

1) los niños reían a carcajadas

2) los niños se burlaban de Adela

3) los sonidos de su risa eran muy desagradables.

4) los sonidos de su risa eran muy fuertes y agudos


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

16.

¿Por qué Adela se dirigió al tobogán sola?

 

1) Porque su madre perdió la vigilancia hablando con una vecina.

2) Porque los niños la habían invitado a jugar.

3) Porque a partir de los cuatro años ya paseaba sola cerca de su casa.

4) Porque no era muy interesante jugar con el cubo y la pala.


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

17.

Rosa se asustó cuando …

 

1) un coche casi atropelló a su hija.

2) no vio a Adela a su lado.

3) vio a su hija subir por los barrotes del tobogán.

4) vio a su hija temblar de miedo en la parte superior del tobogán.


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

18.

La niña rompió a llorar porque …

 

1) un niño travieso la había empujado.

2) se había lastimado bajando por el tobogán.

3) su madre no la había ayudado a subir por los barrotes.

4) la madre la había espantado con sus gritos.


El tobogán

 

A Adela, sus padres la quieren mucho, pero siempre tienen miedo de que pueda ocurrirle algo: que la atropelle un coche, o que se caiga por la escalera, o... por eso no la llevaron a la escuela hasta que tuvo cinco años. Su tía Nuria, que es hermana de su madre y tiene tres niños, siempre le aconsejaba:

— Mandadla a los dos años al parvulario, que a los chiquitines les sienta muy bien relacionarse con niños de su edad, y así será más abierta, más sociable...

Pero su madre siempre respondía:

— Me hace sufrir, es tan tímida, Adela seguro que se pondría a chillar y patalear y me pediría, llorando, que no la dejara, y eso yo no podría soportarlo, pobrecilla mía. Además en las guarderías lo pillan todo, y seguro que no los cuidan lo suficiente. No, de hecho, no le pasa la edad, demasiado tiempo tendrá para estar separada de mí, pobrecilla mía. ¡Y ya le da el sol, todos los días salimos a pasear un ratito!

Sí, la llevaba a pasear por un parque que había cerca de su casa, muy abrigada en invierno, con la gorra y la bufanda bien atada, no fuera que pillara el resfriado.

Un día, cuando Adela rayaba los cuatro años ya estaba en el parque, al lado de su madre, llenando con arena su cubo de plástico, vio que unos niños, poco más o menos, de su edad, trepaban por la escalera del tobogán pequeño. Adela los vio y se quedó mirándolos, boquiabierta tras la bufanda y la pala suspendida en el aire. El viento jugaba con los cabellos de los niños, que reían con estridentes chillidos: seguro que eso de trepar por aquella estrecha y larguirucha escalera debía ser muy divertido, pensó la niña.

Adela miró de reojo a su madre, que en aquel momento estaba distraída hablando con una vecina de banco sobre cómo coger los puntos que se escapan de la media. La niña no se lo pensó mucho, dejó caer la pala y el cubo y se acercó al tobogán.

Sola no había subido nunca, siempre lo había hecho con la ayuda de su padre o de su madre. Tenía ante ella los barrotes, algo brillantes, de piececitos presurosos, entusiásticamente redondos, como si convidasen a ser cogidos...

¡Hala... arriba! Un pie en un barrote y las manos en el de encima. Ahora el otro ¡huy!, cuánto cuesta eso sin que te empuje una mano grande. Adela ya se agarra a las barandas de la parte superior del tobogán y se sienta. Mirando abajo, ve las maderas pulidas y gastadas que descienden. Y no está su padre o su madre con las manos extendidas parándole la caída.

La pequeña tiembla, sus manitas, agarradas a la barra metálica, sudan...

Entonces todo sucede muy deprisa.

El chirrido brusco у vocinglero del frenazo de un coche sobresaltó a la madre de Adela, que giró inmediatamente la cabeza buscando a la niña. En el suelo vio la pala y el cubo.

— Mi hija... ¿dónde está mi hija? — chilló al mismo tiempo que se levantaba alarmada.

— No se asuste, mírela, está en el tobogán — la tranquilizó la vecina del banco. No llegó a tiempo la señora Rosa de detenerla. En aquel corto instante ya había subido por la escalera del tobogán un chiquillo con cara de travieso y, de un fuerte empujón, había mandado a Adela a la arena.

Cuando su madre se arrodilló a su lado, Adela no lloraba, la sorpresa y el susto le habían abierto la boca; en realidad, apenas se había dado cuenta de lo que había ocurrido. Con los gritos de su madre se asustó. Y rompió a llorar con todas sus fuerzas.

— Hijita mía, ¿te has lastimado mucho? ¡Ven, ven con tu mamita!

La cogió en brazos como si fuera un bebé y, llevándosela al banco, la acunaba mientras le iba susurrando:

¿Lo ves? Ya te decía yo que no jugaras con los niños, son malos, y tú aún eres pequeñita, ¡pobrecita mía!

 

19.

Преобразуйте, если это необходимо, слово SER так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

Carta del pueblo

 

Hola, Salvi, ¿cómo estás? Todos tenemos muchas ganas de verte.

Anoche Paco propuso ir a robar fruta para venderla en el mercado y comprar billetes de tren y venir a verte. Pero María nos dijo que ___________ unos bestias y que no sacaríamos ni para medio billete.

20.

Преобразуйте, если это необходимо, слово VENIR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Mañana ___________ de la mili el hermano de Teve;

21.

Преобразуйте, если это необходимо, слово LLEVAR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

tiene coche y esperamos convencerlo para que nos _________ a Barcelona, para verte.

22.

Преобразуйте, если это необходимо, слово UNO так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Al profe le han operado de un grano y viene a darnos clase una señorita muy joven. El _____________ día le dijimos que el profe no nos ponía deberes y la muy tonta se lo creyó y así nos escapamos tres días.

23.

Преобразуйте, если это необходимо, слово SER так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

Un loro amarillo y verde

Adela metió la mano en la jaula donde estaba el loro, lo cogió cuidadosamente y lo sacó fuera. Se fue hacia la ventana, abrió la mano y le dijo al loro: Anda, vuela, ___________ libre...

24.

Преобразуйте, если это необходимо, слово ÉL так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

El pájaro tembló un instante, sorprendido por la libertad que se __________ ofrecía. Abrió las alitas y las probó.

25.

Преобразуйте, если это необходимо, слово ESTAR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Adela _____________ mucho rato apoyada en el antepecho de la ventana, siguiendo con afán las evoluciones del loro, sin darse cuenta de que las lágrimas le resbalaban mejillas abajo. Así la encontró su madre.

26.

Преобразуйте, если это необходимо, слово DIVERSIDAD так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

Muchos emigrantes vienen a los países más ricos en busca de una vida mejor. En España, hay muchas personas que han venido desde _____________ países en busca de un trabajo que les permita vivir.

27.

Преобразуйте, если это необходимо, слово LEGAL так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

A veces entran de manera _______________ y carecen de papeles en regla por eso son perseguidos por la policía.

28.

Преобразуйте, если это необходимо, слово DIRECCIÓN так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

En una calle madrileña conversan dos emigrantes. Uno tiene los documentos, pero el otro, no. De pronto ven a un policía _________________ hacia ellos. El emigrante que tiene papeles dice a su compañero:

- Quédate aquí, yo huiré del policía.

29.

Преобразуйте, если это необходимо, слово PERMITIR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

El guardia comienza a correr detrás de él. Tras un par de minutos, el emigrante se para. El policía llega hasta él.

- Parece que no tienes papeles.

- ¿Cómo que no?, aquí está — dice el emigrante mientras le muestra su _______________ de trabajo.

30.

Преобразуйте, если это необходимо, слово CORREGIR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

- Entonces, ¿por qué te has echado a correr cuando me has visto?

- Eso no es ________________________. Mire usted, señor policía, mi médico me dice que corra diariamente diez minutos después de desayunar.

31.

Преобразуйте, если это необходимо, слово PACIENCIA так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

CORRIENDO DELANTE DEL POLICIA

- Sí, sí, pero tú has visto que yo voy corriendo detrás de ti.

- Es que yo he pensado, que usted es _____________ del mismo médico.

32.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) más

2) muy

3) tan

4) tal


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

33.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) devolver

2) volverse

3) volver

4) regresarse


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

34.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) Apenas

2) Una vez

3) Todavía

4) En seguida


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

35.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) quedaba

2) dejaba

3) había

4) era


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

36.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) habló

2) contó

3) dijo

4) conversó


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

37.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) se habían hecho

2) habían sido

3) se habían convertido

4) habían quedado


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

38.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) como

2) de modo

3) por eso

4) porque


Прочитайте текст с пропусками, обозначенными номерами 32–38. Эти номера соответствуют заданиям 32–38, в которых представлены возможные варианты ответов. Обведите номер выбранного вами варианта ответа.

 

 

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE

Hubo una vez en un lugar muchísima hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas. "Son mágicas, y serán aún 32__________________ mágicas si sabes usarlas". El conejito se moría de hambre, pero decidió no comer las ramitas pensando en darles buen uso.

Al 33_________________ a casa, encontró Una oveja muy vieja y pobre que casi no podía caminar. "Dame algo, por favor", le dijo. El conejito sacó una ramita del saco y se la dio a la oveja.

34__________________ la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió su

camino, pensando que había perdido una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con otros animales, de modo que al llegar a su casa sólo le 35________________ una de las ramitas. Al llegar a casa, 36___________________ la historia a sus padres, que se sintieron muy orgullosos por él. Y cuando iba a sacar la última ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dio a él.

En ese momento apareció el mago y preguntó al conejito: "¿Dónde están las ramitas mágicas que te di? ¡Sal fuera y mira lo que has hecho!" Y el conejito salió temblando de su casa y descubrió que todos los campos a su alrededor 37_________________ en un maravilloso campo lleno de agua y comida para todos los animales. Y el conejito se sintió muy contento, 38_______________________ la magia de su generosidad había devuelto la alegría a todos.

39.

Ha recibido una carta de su amiga española Julia que escribe:

 

Toda mi familla dice que tengo que ir a estudiar en el extranjero, porque allí la educación es más perspectiva y valorada. También hay muchas becas tales como el programa de Erasmus Mundus.

Y tú, ¿que opines sobre losestudios en el extranjero? ¿Es difícil obtener una beca desde Europa para un estudiante ruso? ¿Algunos de tus amigos han estudiado en otros paises alguna vez Sabes, en septiembre me quedé en Moscú?

 

Escriba la carta de respuesta contestando las preguntas de Julia. Al final de la carta formule 3 preguntas a la amiga española acerca su viaje a la capital rusa. Escriba 100–140 palabras. Recuerde las reglas de escribir cartas personales.

41.

Imagina que estás preparando un proyecto con tu amigo. Has encontrado un material interesante para la exposición y quieres leer el texto a tu amigo. Tienes un minuto y medio para leer el texto en voz baja, luego prepárate para leerlo en voz alta. Tienes un minuto y medio para leer el texto.

 

Iker Casillas Fernández, oriundo de un pueblo de Ávila, ya es Excelentísimo señor. Aquel que reciba la Gran Cruz, la más alta distinción a título individual en el mundo del deporte, pasa a tener inmediatamente tal tratamiento. El actual portero del equipo Porto de Portugal recibió la condecoración en el Palacio de La Moncloa de manos del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. El Ejecutivo premió así la trayectoria de uno de los futbolistas más laureados y admirados de la historia del deporte español.

Desarrolló la mayor parte de su carrera deportiva en el Real Madrid, primero en sus categorías inferiores y desde el año 1999 hasta el 2015 en el primer equipo, siendo el segundo jugador de la historia del club con más partidos disputados. Es capitán desde 2006 de la selección española de fútbol, con la que se ha proclamado bicampeón de Europa en 2008 y 2012 y campeón del mundo en 2010.

42.

Estudia el anuncio:

 

 

Estás pensando en visitarel museo y ahora desea obtener más información. En 1,5 minutos hace cinco preguntas directas para averiguar lo siguiente:

 

1) Locacion del museo

2) Ofertas especiales

3) Número de exposiciones

4) Las horas de trabajo

5) Entradas para niños

 

Tienes 20 segundos para cada pregunta.

43.

Imagina que son las fotos de tu álbum. Elige una foto para comentarla a tu amigo.

 

 

Debes hablar continuamente y empezar: “Yo he elegido la foto № ...”

Tienes un minuto y medio para prepararte y dos minutos para la respuesta (12–15 frases). Mientras comentas la foto no te olvides de mencionar lo siguiente:

• dónde y cuándo ha sido tomada la foto

• qué/quién está en la foto

• qué está pasando

• por qué guardas esta foto en tu álbum

• por qué has decidido mostrar la foto a tu amigo

44.

Estudia las dos fotografías. En 1,5 minutos estará listo para comparar y contrastar las fotografías:

 

• da una breve descripción de las fotos (acción, lugar)

• dice lo que las fotos tienen en común

• dice de qué manera las imágenes son diferentes

• di que tipo de ayuda presentado en las fotos prefieres

• explica por qué

 

Tienes que hablar sólo no más de 2 minutos (12-15 oraciones). Tienes que hablar continuamente.