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Вариант № 30709

1.

Вы услышите 6 высказываний. Установите соответствие между высказываниями каждого говорящего A–F и утверждениями, данными в списке 1–7. Используйте каждое утверждение, обозначенное соответствующей цифрой, только один раз. В задании есть одно лишнее утверждение. Вы услышите запись дважды. Занесите свои ответы в таблицу.

 

 

1. A diferencia del teatro, las posibilidades expresivas del cine son enormes.

2. Los actores prefieren el teatro porque cada actuación es única.

3. La entrada cuesta mucho, el producto es malo, el público está cada vez peor.

4. El cine me alienta, ver una película es toda una aventura.

5. Los actores de cine presentan al público el resultado final de su trabajo.

6. En el teatro los actores son excepcionales y el público es más exigente.

7. Los actores de teatro no son perfectos, pero su maestría me impresiona.

 

ГоворящийABCDEF
Утверждение

2.

Вы услышите диалог. Определите, какие из приведённых утверждений А–G соответствуют содержанию текста (1 – Verdadero), какие не соответствуют (2 – Falso) и о чём в тексте не сказано, то есть на основании текста нельзя дать ни положительного, ни отрицательного ответа (3 – No se menciona). Занесите номер выбранного Вами варианта ответа в таблицу. Вы услышите запись дважды.

 

 

A) Elena apenas habla inglés.

B) Elena domina varios idiomas extranjeros.

C) Los padres de Elena la apoyaron en su deseo de ser actriz.

D) Elena y Penélope Cruz son buenas amigas.

E) El primer encuentro de Elena con Antonio Banderas tuvo lugar en Los Ángeles.

F) La paella es uno de los platos que más le gusta cocinar a Elena.

G) Elena cree que su trabajo en papeles pequeños ha sido muy buena experiencia para ella.

 

Запишите в ответ цифры, расположив их в порядке, соответствующем буквам:

ABCDEFG
       

3.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Según el presentador, Miguel Ferrer, el programa radiofónico “Ponte a buscar trabajo”…

 

1) comenzó a emitirse cuatro semanas atrás.

2) incluye una serie de programas.

3) es un espacio dedicado a la información sobre el empleo y la formación.

4.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Se aclara que la búsqueda de trabajo comienza con…

 

1) una autoevaluación previa.

2) un examen de las cualidades de carácter del candidato.

3) las buenas intenciones.

5.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Las especialistas del Centro de Orientación, Información y Empleo afirman que la búsqueda de empleo es un trabajo que …

 

1) se hace sin ahorrar tiempo.

2) exige que el candidato se organice y sea disciplinado.

3) debe realizarse en las mejores condiciones posibles.

6.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Las especialistas aconsejan a los candidatos que hagan una planificación para que…

 

1) no se les olvide toda la información importante relacionada con la búsqueda de empleo.

2) los empresarios no saquen muy mala impresión del candidato.

3) el proceso de búsqueda de trabajo sea más interesante.

7.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Según comentan Pilar y Nuria, el candidato que tiene la página web de la empresa en su agenda…

 

1) encontrará fácilmente la dirección y el teléfono de contacto de esta empresa.

2) tendrá información sobre la hora de la entrevista.

3) podrá demostrar en la entrevista sus conocimientos sobre el trabajo de esta empresa.

8.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

En cuanto al modo de envío del currículum, …

 

1) se aconseja llevarlo personalmente.

2) actualmente lo hacen por correo electrónico.

3) es importante apuntar en la agenda o en la hoja de planificación cómo fue enviado.

9.

Вы услышите репортаж дважды. Выберите правильный ответ 1, 2 или 3.

 

 

Es preciso contestar a los anuncios que …

 

1) requieren las cualidades que el candidato realmente posee.

2) formulan los criterios que el candidato cumple aunque sea parcialmente.

3) se publican, porque hay que intentarlo todo.

10.

Установите соответствие между заголовками 1–8 и текстами A–G. Запишите свои ответы в таблицу. Используйте каждую цифру только один раз. В задании есть один лишний заголовок.

 

1. Salvaguardemos nuestra diversidad.

2. Lenguas románicas.

3. ¡Veámoslo!

4. ¿Son más eficaces unas lenguas que otras?

5. Todos pueden participar.

6. Para comunicarse en pie de igualdad.

7. No es fácil сalcularlo.

8. Somos una gran familia.

 

A. Es difícil decir cuántas lenguas se hablan en el mundo. Lo mismo podría decirse de Europa. De todas formas, se puede considerar que el número de lenguas habladas en el continente europeo llega a setenta. En el continente europeo hay lenguas que casi se han dejado de hablar como el aragonés y que en los últimos tiempos han vuelto a utilizarse. Lenguas que llegan con las personas que las utilizan y lenguas que parecen resucitar.

 

B. La mayoría de las setenta lenguas que se hablan en Europa pertenece a la familia indoeuropea. Lo que significa que tienen un origen común y que, por lo tanto, se asemejan, aunque estas similitudes, por ejemplo, entre el italiano y el sueco, con frecuencia pueden ser detectadas sólamente por los especialistas. También hay lenguas de las familias urálica (el finlandés, el estonio o el húngaro) y altáica (el turco o el tártaro) y una lengua sin familia conocida, el vasco.

 

C. La Unesco celebra el Día Internacional de la Lengua Materna que se inscribe en el marco de sus esfuerzos para proteger el patrimonio de la humanidad y preservar la diversidad cultural. Al menos tres mil de las seis mil lenguas que se hablan en el mundo están en peligro de desaparición. Cada lengua refleja una visión del mundo y una cultura únicas. Por eso, con la desaparición de una lengua, se pierde para siempre una parte insustituible de nuestro conocimiento.

 

D. Según un reciente estudio, las lenguas tienen un mecanismo que regula la velocidad de transferencia de información. Así, las lenguas que tienden a hablarse más lentamente suelen también condensar en pocos elementos lingüísticos una gran cantidad de información, y viceversa. Existe, pues, un equilibrio entre velocidad de habla y densidad informacional, por lo que el índice de transferencia de información de las distintas lenguas es aproximadamente el mismo. ¿Pero si es posible hablar de la eficacia de tal o cual idioma?

 

E. El esperanto es la lengua artificial con más éxito. Cuenta con varios cientos de miles de hablantes, y para unos pocos de ellos es su lengua materna. Sus hablantes están organizados en asociaciones en muchos países. Lo más esencial en esperanto es la lógica y la claridad del estilo. Sus defensores argumentan que su aprendizaje es muy sencillo y que al ser una lengua neutral pone a los hablantes de países distintos en igualdad de condiciones para poder comunicarse.

 

F. El Centro de Lenguas Modernas es un servicio de la Universidad creado con el fin depromover el aprendizaje de lenguas entre los miembros de la comunidad universitaria. El centro también está abierto a cualquier persona que tenga cumplidos 16 años y esté interesada en conocer otros idiomas. El personal del Centro, reconocidos especialistas en lenguas modernas, desarrolla también otras tareas como las de traducción e interpretación, formación de profesorado, etc.

 

G. El nuevo documental cuenta la historia de las lenguas indígenas en el Perú, poniendo énfasis en su situación marginada y en la supuesta superioridad del castellano. Habla de la discriminación que sufren los hablantes de las lenguas nativas peruanas, propone que aprender castellano no debería significar dejar de hablar las otras lenguas del Perú y que la pérdida de muchas de las lenguas originarias atenta contra lo más íntimo de la identidad de las personas.

 

 

ТекстABCDEFG
Заголовок

11.

Прочитайте текст и заполните пропуски A–F частями предложений, обозначенными цифрами 1–7. Одна из частей в списке 1–7 — лишняя. Занесите цифры, обозначающие соответствующие части предложений, в таблицу.

 

 

A cuerpo de rey

 

Según una encuesta realizada por la Fundación Affinity, un 47% de los españoles que tiene animales domésticos se A_______________________. Hasta hace pocos años, tenía que renunciar a B_________________________, pero ahora ya es posible gracias a que muchos establecimientos ofrecen programas Pet Friendly. Casi todos admiten perros y gatos, pero los hay que se C______________________.

Las cadenas hoteleras más importantes cuentan con programas especiales para D_____________________ de una agradable y lujosa estancia. Se hace todo lo posible para que los animales de compañía se sientan como en casa obsequiándoles con camitas y cuencos para la comida sin coste adicional. Además, se les ofrecen los servicios del veterinario y la comida que más les guste … y casi todo lo que se pueda imaginar. Los animales pueden acompañar a sus dueños en las actividades que se organizan: senderismo, paseos en bicicleta, a caballo …

Y no se olvidan del dueño. Para él hay un mapa con rutas para salir y caminar con el animal e información para E________________________ las 24 horas. Y si el dueño está atareado, hay entrenadores personales que sacan a pasear a las mascotas.

La Fundación Affinity, que promueve el papel de los animales de compañía en la sociedad, acaba de editar la Guía para viajar 2010. Con ella, los propietarios de perros y gatos F_________________________de sus mascotas, pues incluye más de tres mil hoteles en España y Andorra, mil campings y unos tres mil casas rurales que aceptan animales de compañía, 1500 centros veterinarios con servicio de urgencias y 240 residencias caninas y felinas. La guía está a la venta en librerías por 12, 50 euros.

Llevarse de vacaciones a la mascota cada vez es más fácil.

 

1. que sus mascotas le acompañasen

2. atreven con iguanas o hurones

3. que las mascotas también disfruten

4. aloja en hoteles durante sus vacaciones

5. pueden planificar sus vacaciones acompañados

6. contactar con un veterinario bilingüe

7. dejan llevarlos consigo

 

ПропускABCDEF
Часть предложения

12.

La ciudad donde vivía antes el protagonista ...

 

1) ha cambiado mucho.

2) sigue igual de hermosa.

3) ha sido destruida.

4) tiene muchos edificios modernistas.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

13.

El protagonista no visitó su colegio porque ...

 

1) no tenía permiso especial.

2) temía olvidar su pasado.

3) el colegio estaba de obras.

4) le dijeron que estaba cerrado.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

14.

Siete días después de que el protagonista se perdió ...

 

1) lo encontraron muerto en la ciudad.

2) en el internado encontraron sus huellas.

3) lo detuvo un policía.

4) sufrió un accidente.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

15.

La frase “sin despegar los labios” en el cuarto párrafo del texto significa que el protagonista …

 

1) se avergonzó.

2) estaba de acuerdo.

3) tenía hambre.

4) no pronunció ni una palabra.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

16.

¿Por qué el policía no llevó al protagonista al internado?

 

1) Tenía un asunto urgente en la comisaría.

2) No tenía suficiente dinero para un taxi.

3) Estaba seguro de que el joven volvería allí.

4) No quería apagar la colilla, continuó fumando.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

17.

Al volver al internado el protagonista ...

 

1) no dijo qué había pasado en realidad.

2) explicó la importancia de guardar un secreto.

3) se encerró en el cuarto sin salir varios días.

4) no dio ninguna explicación a nadie.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

18.

Un día en Barcelona quince años más tarde le hizo al protagonista …

 

1) llamar a Marina.

2) visitar a Marina.

3) confesar la culpa.

4) recordar su secreto.


Marina

La Barcelona de mi juventud ya no existe. Sus calles y su luz se han marchado para siempre y ya sólo viven en el recuerdo. Quince años después regresé a la ciudad y recorrí los escenarios que ya creía desterrados de mi memoria. Supe que el caserón de Sarriá fue derribado. Las calles que lo rodeaban forman ahora parte de una autovía por la que, dicen, corre el progreso. El viejo cementerio sigue allí, supongo, perdido en la niebla.

Me senté en aquel banco de la plaza que tantas veces había compartido con Marina. Distinguí a lo lejos la silueta de mi antiguo colegio, pero no me atreví a acercarme a él. Algo me decía que, si lo hacía, mi juventud se evaporaría para siempre. El tiempo no nos hace más sabios, sólo más cobardes. Durante años he huido sin saber de qué. Marina me dijo una vez que sólo recordamos lo que nunca sucedió. Pasaría una eternidad antes de que comprendiese aquellas palabras. Pero más vale que empiece por el principio, que en este caso es el final.

En mayo de 1980 desaparecí del mundo durante una semana. Por espacio de siete días y siete noches, nadie supo de mi paradero. Amigos, compañeros, maestros y hasta la policía se lanzaron a la búsqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por calles de mala reputación en un rapto de amnesia.

Una semana más tarde, un policía de paisano creyó reconocer a aquel muchacho; la descripción encajaba. El sospechoso vagaba por la estación de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla. El agente se me aproximó con aire de novela negra. Me preguntó si mi nombre era Oscar Drai y si era yo el muchacho que había desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba. Asentí sin despegar los labios. Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estación sobre el cristal de sus gafas.

Nos sentamos en un banco del andén. El policía encendió un cigarrillo con parsimonia. Lo dejó quemar sin llevárselo a los labios. Me dijo que había un montón de gente esperando hacerme muchas preguntas para las que me convenía tener buenas respuestas. Asentí de nuevo. Me miró a los ojos, estudiándome. “A veces, contar la verdad no es una buena idea, Oscar”, dijo. Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado. Así lo hice.

El policía aguardó a que hiciera la llamada. Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte. Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer. Me observó largamente. “Sólo desaparece la gente que tiene algún sitio adonde ir”, contestó sin más. Me acompañó hasta la calle y allí se despidió, sin preguntarme dónde había estado. Le vi alejarse por el Paseo Colón. El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.

Aquel día el fantasma de Gaudí esculpía en el cielo de Barcelona nubes imposibles sobre un azul que fundía la mirada. Tomé un taxi hasta el internado, donde supuse que me esperaría el pelotón de fusilamiento. Durante cuatro semanas, maestros y psicólogos escolares me martillearon para que revelase mi secreto. Mentí y ofrecí a cada cual lo que quería oír o lo que podía aceptar. Con el tiempo, todos se esforzaron en fingir que habían olvidado aquel episodio. Yo seguí su ejemplo. Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que había sucedido.

No sabía entonces que el océano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en él. Quince años más tarde, la memoria de aquel día ha vuelto a mí. He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estación de Francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca. Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma. Este es el mío.

19.

Преобразуйте, если это необходимо, слово MANDAR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LA AMISTAD DE DAMÓN Y PITIAS

Dionisio era un tirano que reinó en la ciudad de Siracusa.

Era tan cruel que condenaba a muerte a los que provocaban su enojo. Un día __________________ castigar a un joven

20.

Преобразуйте, если это необходимо, слово QUEJARSE так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LA AMISTAD DE DAMÓN Y PITIAS

que se llamaba Damón y que una vez __________________ de las crueldades del tirano.

21.

Преобразуйте, если это необходимо, слово BUENO так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LA AMISTAD DE DAMÓN Y PITIAS

Damón pidió permiso de ir a ver a su mujer y a sus hijos.

El __________________ amigo de Damón, llamado Pitias, se quedó en la cárcel hasta su vuelta.

22.

Преобразуйте, если это необходимо, слово VOLVER так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LA AMISTAD DE DAMÓN Y PITIAS

“Si Damón no __________________ — dijo Pitias -, moriré yo”. Al ver semejante fidelidad, Dionisio les dejó libres a los dos.

23.

Преобразуйте, если это необходимо, слово IRSE так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LOS JUGUETES ORDENADOS

Érase una vez un niño que tenía una habitación llena de juguetes. Todos los días jugaba con sus juguetes, pero se

acostaba sin recogerlos.

Pero un día, cuando se iba a coger el primer juguete, éste saltó y gritó:“¡__________________ de aquí! ¡No quiero

jugar contigo!”

24.

Преобразуйте, если это необходимо, слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LOS JUGUETES ORDENADOS

Pasó lo mismo con cada juguete que trató de tocar, hasta que un viejo osito dijo:

“¿Por qué __________________ sorprende que no queramos jugar contigo? Siempre nos dejas muy lejos de nuestro sitio especial donde estamos más a gusto”.

25.

Преобразуйте, если это необходимо, слово ACOSTAR так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

 

LOS JUGUETES ORDENADOS

El niño recordó qué bien estaba en su cama. Así que les pidió perdón por su mala conducta y prometió que siempre los ________________ en sus sitios favoritos antes de dormir.

26.

Образуйте от слова SERVIR однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Almagro, capital del espectáculo

 

Almagro es una hermosa villa de la provincia de Ciudad Real, en la Comunidad de Castilla-La Mancha. Muy interesante, cuidada y preparada para los turistas que busquen historia, cultura y buenos __________________.

27.

Образуйте от слова CORRIDA однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Pero además Almagro es sede del Festival de Teatro Clásico, uno de los más importantes de España, cuya organización __________________ a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

28.

Образуйте от слова RESTAURAR однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

El festival lleva celebrándose desde hace treinta años. Comenzó a raíz del descubrimiento del Corral de Comedias y su posterior __________________.

29.

Образуйте от слова CONSTRUCCIÓN однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Este antiguo teatro fue __________________ a finales del siglo XVI o principios del XVII y es una de las joyas únicas en el mundo.

30.

Образуйте от слова PONER однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

Es grande y __________________ de zaguán, corral para el público, escenario, camerinos, palcos laterales para la nobleza y al fondo "cazuela" para las mujeres.

31.

Образуйте от слова NACIONAL однокоренное слово так, чтобы оно грамматически соответствовало содержанию текста.

 

En la actualidad, el Festival ha alcanzado fama __________________, por las compañías de teatro que a él acuden y la calidad de los espectáculos que se ofrecen.

32.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) Usando

2) Aprovechando

3) Manejando

4) Ocasionando


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

33.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) pasear

2) pasar

3) viajar

4) recorrer


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

34.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) efecto

2) fin

3) seguida

4) actualidad


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

35.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) expone

2) encierra

3) esconde

4) encima


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

36.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) medios

2) instrumentos

3) logros

4) fuerzas


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

37.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) con

2) por

3) sin

4) al


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

38.

Вставьте пропущенное слово:

 

1) respaldó

2) remarcó

3) resistió

4) rechazó


Dignidad

 

Connie tenía una verdadera manía por conocer todas las riquezas que encierra nuestro país. 32 ______ los fines de semana, organizábamos verdaderos viajes turísticos para ir descubriendo las bellezas de nuestra tierra. Comenzamos por 33 ______ los lugares interesantes cercanos a Madrid: castillos, monasterios, pueblos y ciudades, en 34 ______, todas las maravillas que 35 ______ Castilla y

que para mí eran casi desconocidas.

En una de estas excursiones, nos acompañó un matrimonio americano, amigos nuestros. El marido, Bob Stuntz, era un conocido periodista. La mujer, que también se llamaba Connie, era encantadora. Los dos hablaban bien el castellano, pues habían pasado varios años en Cuba.

Al salirnos de la carretera para comer, se nos atascó el coche en un prado al salir de la carretera para comer. No pudimos sacarlo con nuestros propios 36 ______ y, en un pequeño pueblo cercano, pedimos ayuda al primer campesino que encontramos. Cuando le explicamos lo que nos sucedía, cogió dos grandes tablones y se dirigió hacia nuestro auto, 37 ______ dejar que le ayudásemos. Después de bastantes esfuerzos, logramos sacar el coche.

Cuando se despedía de nosotros, Bob sacó un billete de cinco duros y se lo quiso dar. El campesino, con una dignidad que no admitía discusión, 38 ______ el dinero y se despidió deseándonos buen viaje, con una nobleza que nos dejó sorprendidos y que tanto admiraron los americanos.

39.

Ha recibido una carta de su amigo español Ramón que escribe:

 

… Para el mes que viene habré cambiadode colegio para que caiga más cerca de donde vivo ahora. Debo confesar que estoy preocupado porque tendré que hacer nuevas amistades, pues soy muy tímido. ¿Qué harías para establecer buenas relaciones con nuevos compañeros?¿Te pones a hablar con la gente desconocida con facilidad? ¿Tienes muchos amigos?

… El nuevo profesor ya me ha encargadohacer un informe sobre los mamíferos marítimos en vía de extinción …

 

Escriba la carta de respuesta contestando las preguntas de Ramón. Al final de la carta formule 3 preguntas al amigo español acerca de su informe. Escriba 100–140 palabras. Recuerde las reglas de escribir cartas personales.

40.

Выберите только ОДНО из двух предложенных высказываний и выразите своё мнение по предложенной проблеме согласно данному плану.

 

Comente uno de los temas que se proponen.

 

1. Es más fácil hacer amigos en las redes sociales que en la vida real.

2. Hoy en día no se puede desarrollar mucho más la tecnología sin que estemos amenazando a la naturaleza.

 

¿Qué opinión tiene usted y por qué? Escriba 200–250 palabras.

 

Escriba según el plan:

− exponga el problema parafraseando el enunciado;

− exponga su opinión personal y aduzca 2–3 argumentos para sostenerla;

− exponga una opinión contraria y aduzca 1–2 razones al respecto;

− muestre su desacuerdo con las afirmaciones anteriores y explique por qué usted no las acepta;

− elabore una conclusión reafirmando su opinión.

41.

Imagina que estás preparando un proyecto con su amigo. Has encontrado el material interesante para la presentación y quieres leer este texto a su amigo. Tienes 1,5 minutos para leer el texto en voz baja, luego estarás listo para leerlo en voz alta. No tendrás más de 1,5 minutos para leerlo.

 

Charles Darwin fue impulsado por la gastronómia, así como científico, curiosidad y una vez se comió aceite. Durante la lectura de la Divinidad de la Universidad de Cambridge, se convirtió en un miembro del club Glotón que se reunió una vez por semana y buscó activamente a comer animales que no se encuentran normalmente en los menús. El hijo de Darwin comentando en las cartas de su padre, señaló que el club Glotón disfrutó, entre otras cosas, el halcón y el avetoro.

Con los años, Darwin agudizó considerablemente en el campo académico y perdió su fe en Dios, pero nunca perdió su gusto por el encanto de un menú interesante. En las Islas Galápagos, Darwin devoró unas pocas raciones de tortuga gigante. Sin darse cuenta de la importancia de las tortugas gigantes de su teoría evolutiva más tarde, cuarenta y ocho muestras fueron cargadas a bordo del Beagle. Darwin y sus compañeros de tripulación procedieron a comer de ellos, arrojando las conchas al borde al terminar.

42.

Estudia el anuncio:

 

 

Estás pensando enpasar una noche en el hotel y ahora desea obtener más información. En 1,5 minutos hace cinco preguntas directas para averiguar lo siguiente:

 

1) Ofertas especiales

2) Lugares de interés locales

3) Número de habitaciones disponibles

4) La lista de servicios que prestan

5) Si tienen un sitio web

 

Tienes 20 segundos para cada pregunta.

43.

Aquí tienes las fotos de tu álbum. Elige una y descríbesela a tu amigo.

 

 

Tienes un minuto y medio para prepararte y dos minutos para la respuesta (12–15 frases). Mientras comentas la foto no olvides de mencionar lo siguiente:

• dónde y cuándo ha sido tomada la foto

• qué/quién está en la foto

• qué está pasando

• por qué guardas esta foto en tu álbum

• por qué has decidido mostrar la foto a tu amigo

Debes hablar continuamente y empezar: “Yo he elegido la foto № …”

44.

Observa las dos fotografías. Dentro de un minuto y medio tienes que comparar y contrastarlas:

 

· dеscribе las fotos brеvеmеntе (acción, lugar)

· di qué tiеnеn еn común las dos fotos

· di еn qué sе difеrеncian

· comеnta cuál de estos dos pasatiempos preferirías

· y explica por qué

 

Tienes dos minutos para la respuesta. Debes hablar de forma continua.