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Eugenia: Hola, Toni, ¿qué tal?
Antonio: Bien, Eugenia. Pero, mujer, tú tienes muy mala cara, ¿qué te pasa?
Eugenia: Pues tengo varios problemas que no sé muy bien cómo resolverlos, a ver si tú me puedes ayudar.
Antonio: Tú, tranquilízate. Soy todo oídos.
Eugenia: Lo primero, tengo el coche en el taller por un problema grave en el motor.
Antonio: Pff ... ¡Qué faena! ¿Pero desde hace mucho?
Eugenia: Llevan una semana reparándolo y eso que en principio iban a ser un par de días.
Antonio: Y supongo que hoy lo necesitabas, ¿verdad?
Eugenia: Exacto, tengo que ir a Santander por motivos de trabajo y ya no hay forma de ir en transporte público.
Antonio: Ya sabes que yo vendí el mío hace un mes, si no, te lo dejaría. Pero se me ocurre que llames a Bea, ella apenas lo utiliza.
Eugenia: Ya ... el problema es que Bea y yo discutimos hace un mes y no he vuelto a hablar con ella desde entonces. Y me da vergüenza llamarla por este motivo.
Antonio: ¡Vaya! No tenía ni idea. ¿Y el motivo de la discusión, cuál fue?
Eugenia: Una tontería, discutimos por si íbamos a la piscina o a la montaña.
Antonio: ¡Qué faena! Pero, que tú la llamas para hacer las paces y ver si te deja el coche.
Eugenia: Bueno ... creo que no me queda más remedio. Voy a intentarlo.
Antonio: Y a ver qué te dice. Seguro que se arreglará todo en seguida.
Eugenia: Además, estoy buscando piso porque mi casero actual no quiere arreglar el frigorífico que lleva meses mal y ya no aguanto más. Pero no encuentro nada.
Antonio: ¿Has mirado los anuncios de los periódicos?
Eugenia: Claro. ¿Cómo lo sabes?
Antonio: Porque te conozco. Deberías buscar en Internet.
Eugenia: Ya que me conoces, tienes que saber que no soy muy hábil con Internet.
Antonio: Pues, lo deberías intentar. Hay muchas páginas donde puedes encontrar alquileres, y algunos son una verdadera ganga.
Eugenia: ¿Y sabes los nombres de las páginas?
Antonio: Ahora no me acuerdo, luego te los mando por email.
Eugenia: Muchas gracias, te lo agradezco.
Antonio: De nada, para eso están los amigos, ¿no?
Eugenia: ¿Tienes prisa ahora mismo? Me gustaría invitarte a un café.
Antonio: Me encantaría, pero ahora no puedo. Tengo que ir a la oficina a terminar un informe.
Eugenia: En otra ocasión entonces. Te debo una.
Antonio: Si quieres la semana que viene, que no tengo tanto trabajo, ¿vale?
Eugenia: Me parece muy bien, nos llamamos entonces. Muchas gracias. ¡Hasta luego!
Antonio: ¡Hasta luego!
B — 2. ...ella apenas lo utiliza...
C — 3. ...вiscutimos por si íbamos a la piscina o a la montaña.
D — 1. ...mi casero actual no quiere arreglar el frigorífico...
E — 2. Deberías buscar en Internet.
F — 3. Tengo que ir a la oficina a terminar un informe.
G — 2. ...la semana que viene...