Заголовок: ЕГЭ по испанскому языку 24.04.2014. Досрочная волна. Вариант 1
Комментарий:
Версия для копирования в MS Word
PDF-версии: горизонтальная · вертикальная · крупный шрифт · с большим полем
РЕШУ ЕГЭ — испанский язык
Вариант № 6606

ЕГЭ по испанскому языку 24.04.2014. Досрочная волна. Вариант 1

1.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Pepe habla con Concha de sus problemas escolares en la cafetería.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
2.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Concha conoció a Pepe en una fiesta del colegio.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
3.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

El sobrino de Pepe es un bromista.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
4.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Pepe no cree que sea necesario estudiar los fines de semana.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
5.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Según la madre de Concha, la chica es muy indecisa.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
6.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Concha y su amigo no saben bailar.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
7.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог два­жды. Опре­де­ли­те, яв­ля­ет­ся ли сле­ду­ю­щее утвер­жде­ние вер­ным, или не­вер­ным, или о нем нет ин­фор­ма­ции.

 

#mp3.#

 

Concha y Pepe piensan aprender a bailar juntos.

1) Verdadero
2) Falso
3) No se menciona
8.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

El reportero asegura que el fenómeno del plagio musical es …

 

1)  poco interesante.

2)  muy complicado.

3)  bastante simple.

9.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

El intento de resolver el problema del plagio musical lo hicieron …

 

1)  los abogados.

2)  los músicos.

3)  los científicos.

10.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

La investigación fue realizada en …

 

1)  Gran Bretaña.

2)  Estados Unidos.

3)  España.

11.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

La medida propuesta por los investigadores se basa en …

 

1)  los recursos acústicos.

2)  las comparaciones auditivas.

3)  los métodos cuantitativos.

12.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

Los fragmentos que son iguales se muestran con ayuda de …

 

1)  las figuras geométricas.

2)  los símbolos musicales.

3)  las líneas.

13.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

El método propuesto puede ser utilizado …

 

1)  para detectar el plagio literario.

2)  en diferentes ramas de la ciencia moderna.

3)  sólo para luchar contra el plagio musical.

14.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.#

 

Según el reportero, los artistas sin inspiración parecen …

 

1)  unos niños irresponsables.

2)  unos ladrones.

3)  unos comerciantes sin escrúpulos.

15.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


Pedro no entendía el significado de las fiestas navideñas porque...

 

1.  ...era demasiado pequeño para comprenderlo.

2.  ...sus padres no solían celebrar fiestas en casa.

3.  ...las condiciones de su vida no permitían celebrarlas.

4.  ...sus padres no se lo habían explicado debidamente.

16.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


¿Por qué Pedro se apenaba con la llegada de la Navidad?

 

1.  Lamentaba que las fiestas no duraran todo el año.

2.  Nunca pudo probar el pastel navideño con frutas.

3.  Lo asustaba la ciudad demasiado iluminada.

4.  Papá Noel siempre se olvidaba de traer un obsequio para él.

17.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


Según los padres de Pedro, su familia vivía en tanta miseria...

 

1.  ...porque no conseguían trabajo bien remunerado.

2.  ...porque en la vida había poca justicia y mucha desolación.

3.  ...ya que ellos no aprovecharon sus oportunidades.

4.  ...por culpa de la crisis económica mundial.

18.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


Pedro entró en la catedral por primera vez porque...

 

1.  ...quería hacerle preguntas al sacerdote.

2.  ...hacía tiempo que se proponía hacerlo.

3.  ...lo maravilló cómo estaba engalanada.

4.  ...su intuición le decía que debía actuar así.

19.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


La mayor sorpresa que se llevó Pedro en la iglesia fue...

 

1.  ...el gordo sacerdote con cara de buena gente.

2.  ...encontrar a un recién nacido bebé dejado en la cuna.

3.  ...ver las figuritas de Papá Noel y de sus ciervos.

4.  ...el belén con un muñeco que parecía real.

20.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


El sacerdote de la parroquia le propuso a Pedro...

 

1.  ...que viniera con su familia para celebrar juntos la cena navideña.

2.  ...que le ayudara a adornar la iglesia.

3.  ...que volviera una vez terminadas las fiestas.

4.  ...que se quedase en la iglesia para asistir a la misa festiva.

21.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии ука­жи­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

La Navidad de Pedro

¿De qué se trataba la Navidad? Viviendo en la calle, comiendo lo que podía y nunca lo suficiente, vistiendo ropa rota, era difícil contestar esa pregunta. Para Pedro muchas cosas eran difíciles de entender: por qué su familia dormía bajo un puente, por qué él no estudiaba, por qué revolvían los contenedores de basura en busca de comida.

Cuando llegaba la época de Navidad, lo invadían tristeza, asombro, dolor y sobre todo desconcierto. Lo maravillaba ver la ciudad llena de luces, vitrinas con ciervos, duendes y un señor gordo y con cara de bueno que llevaba regalos a todos los niños, menos a él. ¿Sería que la Navidad no era para todos? ¿Se trataría de dinero nada más?

Había escuchado que se celebraba el nacimiento de un niño que había sido pobre, pero los brillos, los adornos, los arbolitos cargados de regalos le hacían dudar de que aquello fuera cierto. Caminaba por las calles deteniéndose en cada vidriera, en las jugueterías, en las confiterías que ofrecían altos panes llenos de frutas que parecían exquisitas, pero que jamás había probado.

Les preguntó muchas veces a sus padres por qué vivían como vivían y escuchó hablar de injusticia, de desigualdad, de mala suerte. También escuchó hablar de dolor, desilusión, tristeza y abandono. Y un día, decidió no preguntarles más. Quería adivinar de qué se trataría realmente esa gran fiesta. ¿Se trataba sólo de colores, adornos y sabores? Algo en su corazón le decía que no, porque el corazón de Pedro no sabía de pobreza y para sentir no necesitaba dinero, ni ropa, ni siquiera comer bien. «Algo más tiene que haber», pensaba el pequeño y estaba dispuesto a averiguarlo.

La víspera de Navidad Pedro vagó más que nunca por la calle y de pronto reparó en una construcción a la que antes no se había atrevido a entrar: era una iglesia. Su corazón no lo engañaba, algo le decía que hoy debía entrar en ese lugar, que no vestía adorno ninguno, que era austero y hasta viejo, pero que tenía una belleza propia difícil de explicar.

No bien entró, encontró muchas respuestas a sus tantas preguntas: vio un pequeño muñeco que yacía en una especie de cuna pobre, muy pobre (y Pedro conocía bien la pobreza). No vio lujos, ni adornos, tampoco al señor gordo con cara de bueno, sólo vio al niño pobre, tan pequeño como se lo había imaginado y casi real. Y algo le dijo que sí, que ése era el niño pobre que iba a nacer.

Le sorprendió tanta sencillez y tanta paz que nada tenían que ver con el bullicio típico de la ciudad en esa época. El niño en esa especie de catre lo maravilló más, mucho más que las vidrieras y las luces.

—  Bienvenido  — escuchó el pequeño y se sobresaltó. No estaba muy acostumbrado a que le dieran la bienvenida.  —  ¿Cómo te llamas?  — preguntó el párroco de la iglesia.

—  Pedro  — contestó el niño  — ¿y él?  — preguntó Pedro señalando al pesebre.

—  Él se llama Jesús  — contestó sonriente el sacerdote.

—  ¿Tienes familia? ¿Quieres decirles que vengan?

Pedro no lo dudó, llevó a los suyos al cálido albergue de esa iglesia que sin lujos ni árboles de Navidad, honraban a un niño recién nacido. Y mientras el sacerdote les contaba acerca de la Navidad, les dio de cenar y compartieron todos la mesa, con manjares sencillos, pero que para la familia fueron inolvidables.

Y en el abrigo de esa iglesia, en la calidez de esa mesa compartida, y en el cariñoso abrazo de ese sacerdote, Pedro y su familia aprendieron de qué se trataba la Navidad. Y Pedro supo que siempre había tenido razón, que la Navidad era infinitamente más que luces y panes con frutas.


Al final de la historia, Pedro concluyó que...

 

1.  ...sólo los sacerdotes comprendían la importancia de la Navidad.

2.  ...la Navidad estaba por encima de adornos y regalos.

3.  ...el niño pobre no tenía nada que ver con la fiesta.

4.  ...nadie entendía el verdadero significado de la fiesta navideña.

22.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Por eso.

2.  Pues.

3.  Como.

4.  Porque.

23.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Venían.

2.  Llegaban.

3.  Presenciaban.

4.  Asistían.

24.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Se tragó.

2.  Se truncó.

3.  Se trabó.

4.  Se tapó.

25.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  En.

2.  Al fondo.

3.  Encima.

4.  Dentro.

26.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Contarles.

2.  Decirles.

3.  Charlarles.

4.  Hablarles.

27.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Agarraba.

2.  Llenaba.

3.  Tocaba.

4.  Atravesaba.

28.  
i

El lago de los monstruos

En un bosque había un lago oscuro en el que vivía un monstruo que se llamaba Monsta.

Monsta se había comido todos los monstruos que vivían en el lago y a todos los niños que se acercaban a la orilla, y 30 ______ tenía una barriga enorme y redonda, de modo que para moverse mejor, tenía que agarrarse a las ramas de los árboles.

Monsta estaba hambriento, pues ya no había nada que comer: los niños ya no 31 ______ a la orilla del lago porque tenían miedo.

Pero un día, un grupo de niños estaba jugando al fútbol cerca del lago y un niño tiró la pelota al agua. Monsta, que cada día tenía más hambre, miró a esa cosa redonda, pensó que se la podría comer y 32 ______ la pelota.

Entonces, los monstruos y los niños que estaban 33 ______ de la barriga, empezaron a jugar al fútbol, la barriga empezó a hincharse hasta que por fin se reventó.

Entonces todos los monstruos salieron fuera de la barriga y todos los niños se fueron corriendo a sus casitas a 34 ______ a sus padres todo lo que había pasado.

La barriga de Monsta se hizo pequeña y no 35 ______ el suelo. Podía caminar libremente y pensó: «Ya no voy a comer a nadie más».

Y desde ese momento, Monsta sólo comía las frutas de los árboles que había cerca del lago. Como 36 ______ más monstruos en el lago, empezó a jugar con ellos. Y cuando los niños se acercaban a la orilla del lago, Monsta les daba un paseo por el lago en su enorme cola.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Faltaba.

2.  Estaba.

3.  Había.

4.  Era.

29.  
i

Вы услы­ши­те 6 вы­ска­зы­ва­ний. Уста­но­ви­те со­от­вет­ствие между вы­ска­зы­ва­ни­я­ми каж­до­го го­во­ря­ще­го A–F и утвер­жде­ни­я­ми, дан­ны­ми в спис­ке 1–7. Ис­поль­зуй­те каж­дое утвер­жде­ние, обо­зна­чен­ное со­от­вет­ству­ю­щей циф­рой, толь­ко один раз. В за­да­нии есть одно лиш­нее утвер­жде­ние. Вы услы­ши­те за­пись два­жды.

 

#mp3.#

 

1.  Si quieres viajar y no gastar mucho, haz la reserva por internet de antemano.

2.  Cuando viajo por los países asiáticos siempre llevo conmigo el diccionario.

3.  Nunca viajo en tren, es lentísimo y los pasajes son muy caros.

4.  Siempre hago fotos de mi equipaje antes de facturarlo.

5.  Hay que tener mucho cuidado con la comida y bebida en los países tropicales.

6.  No he tenido suerte en mi último viaje, me han robado el monedero en el bus.

7.  Nunca dejamos a nuestros hijos con los abuelos cuando vamos de vacaciones.

 

 

Го­во­ря­щийABCDEF
Утвер­жде­ние
30.  
i

Уста­но­ви­те со­от­вет­ствие между за­го­лов­ка­ми 1–8 и тек­ста­ми A–G. За­пи­ши­те свои от­ве­ты в таб­ли­цу. Ис­поль­зуй­те каж­дую цифру толь­ко один раз. В за­да­нии есть один лиш­ний за­го­ло­вок.

 

1.  Nuevas tecnologías y la música.

2.  Éxito permanente.

3.  Los reyes del rock.

4.  Fruto de colaboración.

5.  En busca de la perfección.

6.  Maestría individual y colectiva.

7.  La dedicación contagia.

8.  Lo vivido puesto en las notas.

 

A. Los músicos del rock de los sesenta todavía se niegan a convertirse en una sombra del pasado e intentan ofrecer algo nuevo al público. Es el caso de los míticos Deep Purple, que reaparecen con un único concierto en España y un disco de composiciones nuevas. Sin embargo, su participación en el festival «Músicos en la Naturaleza» junto con los músicos españoles es un buen pretexto para hablar sobre el futuro de la música.

 

B. Mientras que los músicos encuentren una manera y un lugar para dar conciertos, sobrevivirán, porque a la gente le gusta escapar de sus oficinas y de sus ordenadores y escuchar algo distinto en directo. Pero internet está cambiándolo todo. Consiguió que un disco a nadie le dé beneficios. La gente sale a entretenerse, pero puede hacerlo en la televisión o en YouTube. En el concierto se crea una atmósfera muy especial y una relación muy íntima entre el músico y sus oyentes.

 

C. Para preparar el nuevo disco intentaron mantener al grupo unido durante mucho tiempo, hicieron todo de forma conjunta. Se animaron a traer al estudio ideas y no canciones completas, discutiendo todo. Les costó trabajo, antes de meterse a grabar llegaron cada día con un número de ideas para poder mostrárselas y nunca tuvieron el tiempo suficiente. Los efectos sobre los órganos, ataques de la guitarra, hacen de esto un tratamiento definitivo del disco y su álbum más impresionante.

 

D. En cuanto a la inspiración, estos músicos escriben canciones sobre sus experiencias. Hay verdad en todo lo que hacen. Presentan apuntes sobre el mundo, y han conocido mucho, a lo largo de sus más de 40 años de vida, el grupo ha recorrido múltiples caminos en su trayecto, esto resulta muy interesante para un guitarrista. Son clásicos, pues forman parte fundamental de la historia del rock. Pero hay que recordar que al mismo tiempo tocan para gente jovencísima.

 

E. La improvisación es la única cosa que permite no tener un show perfecto sino continuar buscándolo, intentar tocar mejor. Basándose en algo que ya está escrito, se puede desafiarse a hacerlo al cien por cien. En cambio, en las secciones de improvisación uno se mantiene mucho más instintivo frente al instrumento, eso permite estar alejado del riesgo de salir a tocar para figurar o posar. Intentan hacer la improvisación de manera que funcione en la mayor parte de los solos.

 

F. Hay quien dice que merece la pena asistir a un concierto de rock tanto por la banda como por sus solos de guitarra. Como si fueran dos espectáculos diferentes. La verdad es que liderar la banda y tener una sección individual es muy bueno para un músico, pero no es el poder principal en rock. Lo es trabajar con otra gente, hacer que funcione el grupo. Es como si tuviera un control remoto y pudiera pulsarlo con determinadas canciones para que el lugar entero comience a bailar.

 

G. Los famosos músicos inspiran a millones de adolescentes para agarrar la guitarra por primera vez. Muchos de ellos tienden a pensar que la guitarra es una forma sencilla de abrirse camino en la vida, pero eso no es verdad. Al elegir la guitarra, hay que dedicarle todo su momento libre y ser muy firme en la decisión, pero al mismo tiempo seguir tocando sin estrés, vivirlo y disfrutarlo como el que aprende otro idioma, en este caso el de la música.

 

ТекстABCDEFG
За­го­ло­вок
31.  
i

Про­чи­тай­те текст и за­пол­ни­те про­пус­ки A–F ча­стя­ми пред­ло­же­ний, обо­зна­чен­ны­ми циф­ра­ми 1–7. Одна из ча­стей в спис­ке 1–7  — лиш­няя. За­не­си­те цифры, обо­зна­ча­ю­щие со­от­вет­ству­ю­щие части пред­ло­же­ний, в таб­ли­цу.

Productos saludables

Una alimentación sana y equilibrada requiere variedad de alimentos, entre los cuales no pueden A___________________, que tienen gran valor nutritivo. Para tener un corazón saludable, una buena memoria y un alto rendimiento intelectual, nada mejor que B___________________ a la semana. Esta recomendación se fundamenta en que los productos del mar proporcionan proteínas, vitaminas, minerales y poca grasa, por lo que son ideales para mantener el peso adecuado.

Desde el punto de vista nutritivo, el pescado es un alimento con una composición parecida a la de la carne. En términos generales, es una fuente C ___________________ y contiene los aminoácidos esenciales necesarios para los niños en crecimiento e imprescindibles para la formación de la sangre.

En los pescados y mariscos abundan los ácidos grasos como los Omega 3 y 6 que están D___________________ y tratamiento de las enfermedades cardiovasculares. El agua es el elemento más abundante en la composición de pescados y mariscos y su relación es inversa a la cantidad de grasa; es decir, a más cantidad de agua, menos de grasa y viceversa.

No hay un criterio general respecto a la clasificación de los pescados y mariscos E ___________________. Sin embargo, en el caso de los pescados, se clasifican en blancos y azules. En el primer grupo están la merluza, la corvina, el mero y el pargo. Son muy fáciles de digerir. En el segundo están sardina, atún, trucha, salmón, pez espada. Los mariscos se diferencian de los peces en que no poseen esqueleto, sino un cuerpo blando F__________________ o concha.

 

1.  concentrada de proteína de alta calidad

2.  faltar los pescados y mariscos

3.  protegido por un caparazón

4.  incluirlos en su alimentación

5.  dada la diversidad de especies

6.  comer pescados y mariscos tres veces

7.  relacionados con la prevención

 

Про­пускABCDEF
Часть пред­ло­же­ния
32.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово COMPRAR так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

Cinco panecillos

Todos los días un hombre compraba en el mercado cinco panecillos. Una vez el vendedor le preguntó por qué __________________ siempre precisamente cinco panecillos.

33.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово BIEN так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Y el hombre le contestó que él mismo comía un panecillo, prestaba dos panecillos y debía otros dos.

—  No comprendo  —  dijo el vendedor?  —  ¿podría Ud. explicármelo __________________?

34.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово ÉL так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

—  Pues, un panecillo __________________ como yo, dos panecillos son para mis hijos y otros dos son para mis padres.

35.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово SER так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

El viejo presumido

Un viejo, que no era muy inteligente y que en su tiempo había sido un joven de buen ver, quería seguir __________________ atractivo para las mujeres.

36.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово PARECER так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Pensó que si se teñía el pelo __________________ más joven. Así lo hizo y por la noche se puso un sombrero muy legante y fue a ver a sus amigos.

37.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово MIRAR так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Después de saludarlos, se quitó el sombrero y dijo:  —  ¡__________________ mi pelo negro! ¡Habéis notado que me he quitado treinta años de encima!

38.  
i

Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово QUITARSE так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Y uno de sus amigos le contestó con sarcasmo que lo que __________________ era el sombrero y no los años.

39.  
i

Об­ра­зуй­те от слова SERVIR од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

Almagro, capital del espectáculo

Almagro es una hermosa villa de la provincia de Ciudad Real, en la Comunidad de Castilla-⁠La Mancha. Muy interesante, cuidada y preparada para los turistas que busquen historia, cultura y buenos __________________.

40.  
i

Об­ра­зуй­те от слова CORRIDA од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Pero además Almagro es sede del Festival de Teatro Clásico, uno de los más importantes de España, cuya organización __________________ a cargo de la Compañía Nacional de Teatro Clásico.

41.  
i

Об­ра­зуй­те от слова RESTAURAR од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

El festival lleva celebrándose desde hace treinta años. Comenzó a raíz del descubrimiento del Corral de Comedias y su posterior __________________.

42.  
i

Об­ра­зуй­те от слова CONSTRUCCIÓN од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Este antiguo teatro fue __________________ a finales del siglo XVI o principios del XVII y es una de las joyas únicas en el mundo.

43.  
i

Об­ра­зуй­те от слова PONER од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Es grande y __________________ de zaguán, corral para el público, escenario, camerinos, palcos laterales para la nobleza y al fondo «cazuela» para las mujeres.

44.  
i

Об­ра­зуй­те от слова NACIONAL од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

En la actualidad, el Festival ha alcanzado fama __________________, por las compañías de teatro que a él acuden y la calidad de los espectáculos que se ofrecen.

45.  
i

Ha recibido una carta de su amigo español Antonio que escribe:

 

… Nuestro maestro dice que somos nativos digitales. Por eso hacemos muchas tareas en formato electrónico, preparamos presentaciones, redactamos un blog de nuestra clase, etc…

¿Usas algunos medios informáticos para hacer la tarea de casa? ¿Qué programas o medios tecnológicos usan los profesores en tu colegio? ¿Crees que es imprescindible usar las nuevas tecnologías en clase?

El otro día mi amiga invitó a todos nuestros compañeros y organizó una fiesta de disfraces…

 

Escriba la carta de respuesta contestando las preguntas de su amigo Antonio. Al final de la carta formule 3 preguntas al amigo español sobre la fiesta. Escriba 100–140 palabras. Recuerde las reglas de escribir cartas personales.

46.  
i

Вы­бе­ри­те толь­ко ОДНО из двух пред­ло­жен­ных вы­ска­зы­ва­ний и вы­ра­зи­те свое мне­ние по пред­ло­жен­ной про­бле­ме со­глас­но дан­но­му плану.

 

Comente uno de los temas que se proponen.

 

1.  Es posible alcanzar el éxito profesional sólo en las grandes ciudades.

2.  Estudiar en línea es mejor que el aprendizaje presencial.

 

¿Qué opinión tiene usted y por qué? Escriba 200–250 palabras.

 

Escriba según el plan:

− exponga el problema parafraseando el enunciado;

− exponga su opinión personal y aduzca 2–3 argumentos para sostenerla;

− exponga una opinión contraria y aduzca 1–2 razones al respecto;

− muestre su desacuerdo con las afirmaciones anteriores y explique por qué usted no las acepta;

− elabore una conclusión reafirmando su opinión.