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РЕШУ ЕГЭ — испанский язык
Вариант № 23365

Демонстрационная версия ЕГЭ—2018 по испанскому языку

1.  
i

Вы услы­ши­те 6 вы­ска­зы­ва­ний. Уста­но­ви­те со­от­вет­ствие между вы­ска­зы­ва­ни­я­ми каж­до­го го­во­ря­ще­го A–F и утвер­жде­ни­я­ми, дан­ны­ми в спис­ке 1–7. Ис­поль­зуй­те каж­дое утвер­жде­ние, обо­зна­чен­ное со­от­вет­ству­ю­щей циф­рой, толь­ко один раз. В за­да­нии есть одно лиш­нее утвер­жде­ние. Вы услы­ши­те за­пись два­жды. За­не­си­те свои от­ве­ты в таб­ли­цу.

 

#mp3.31096#

 

1.  Pienso que el aprendizaje en equipo desarrolla la creatividad.

2.  Es importante preparar el examen con antelación.

3.  La planificación del estudio permite obtener mejores resultados.

4.  Creo que las técnicas de memorización son fundamentales.

5.  Creo que de vez en cuando es bueno hacer de profesor.

6.  Opino que el rendimiento en el aula favorece el aprendizaje.

7.  Opino que una pausa de descanso influye en el éxito escolar.

 

Го­во­ря­щийABCDEF
Утвер­жде­ние
2.  
i

Вы услы­ши­те диа­лог. Опре­де­ли­те, какие из при­ве­ден­ных утвер­жде­ний А–G со­от­вет­ству­ют со­дер­жа­нию тек­ста (1  — Verdadero), какие не со­от­вет­ству­ют (2  — Falso) и о чем в тек­сте не ска­за­но, то есть на ос­но­ва­нии тек­ста нель­зя дать ни по­ло­жи­тель­но­го, ни от­ри­ца­тель­но­го от­ве­та (3  — No se menciona). За­не­си­те номер вы­бран­но­го Вами ва­ри­ан­та от­ве­та в таб­ли­цу. Вы услы­ши­те за­пись два­жды.

 

#mp3.31102#

 

A)  Isabel afirma que el GPS la llevó por una ruta equivocada.

B)  Isabel tuvo que moderar la velocidad porque hacía mal tiempo.

C)  El primer día Isabel y su prima recorrieron sólo 90 km.

D)  Isabel y su prima tuvieron un accidente provocado por un pinchazo.

E)  Jesús nunca ha tenido accidentes ni ha cambiado una rueda.

F)  Isabel dice que en cuanto llegó la grúa se puso a llover.

G)  Isabel apagó el móvil para que no gastase batería.

 

За­пи­ши­те в ответ цифры, рас­по­ло­жив их в по­ряд­ке, со­от­вет­ству­ю­щем бук­вам:

ABCDEFG

3.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

Francisco Gorjón explica que los ninis son jóvenes que...

 

1.  ...han sido despedidos por los recortes del gobierno.

2.  ...no cursan estudios ni tienen empleo.

3.  ...no logran montar su propio negocio.

4.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

Francisco Gorjón opina que la actitud nini la fomentan...

 

1.  ...las historias de éxito sin sacrificios.

2.  ...los nuevos valores familiares y escolares.

3.  ...las supersticiones de la cultura española.

5.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

La presentadora comenta que a menudo los jóvenes...

 

1.  ...fracasan en sus actividades profesionales.

2.  ...ignoran los consejos de la gente mayor.

3.  ...tienen miedo a tomar una decisión incorrecta.


6.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

Javier reconoce que hace varios años él...

 

1.  ...solicitó la tarjeta de demanda de empleo.

2.  ...perdió su puesto de administrador de ventas.

3.  ...se graduó de la universidad de Cádiz.


7.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

La presentadora nos informa de que la situación laboral en Cádiz...

 

1.  ...le ha quitado a Javier las ganas de buscar trabajo.

2.  ...ha provocado la aparición de la generación nini.

3.  ...ha mejorado notablemente en los últimos meses.

8.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

Beatriz, la madre de Javier, asegura que en otras circunstancias su hijo...

 

1.  ...se casaría con su novia.

2.  ...se iría de Cádiz.

3.  ...no sería tan vago.

9.  
i

Вы услы­ши­те ре­пор­таж два­жды. Вы­бе­ри­те пра­виль­ный ответ 1, 2 или 3.

 

#mp3.31105#

 

La presentadora dice que las generaciones anteriores...

 

1.  ...se rindieron ante una situación similar.

2.  ...afrontaron momentos todavía más duros.

3.  ...tuvieron más suerte que los jóvenes de hoy.

10.  
i

Уста­но­ви­те со­от­вет­ствие между тек­ста­ми A–G и за­го­лов­ка­ми 1–8. За­не­си­те свои от­ве­ты в таб­ли­цу. Ис­поль­зуй­те каж­дую цифру толь­ко один раз. В за­да­нии один за­го­ло­вок лиш­ний.

 

1.  Vía arriesgada.

2.  Truco para perder peso.

3.  Carretera cortada.

4.  Postre para los gigantes.

5.  Impuntualidad premiada.

6.  Celular, el mejor amigo.

7.  Paseos impresionantes.

8.  Gestos que no mienten.

 

A. Todos los años miles de turistas visitan uno de los lugares más planos de nuestro planeta: El Salar de Uyani, el desierto de sal más grande del mundo. Durante la temporada de lluvias el Salar se cubre de una fina capa de agua, convirtiéndose en un gigantesco espejo donde se reflejan las nubes, el cielo y las estrellas. Parece muy natural que una infinidad de turistas recorra el desierto en búsqueda de sus mejores fotos, caminando «por las nubes».

 

B. La compañía Hennig-⁠Olsen fabricó el cono de helado más grande del mundo, el cual mide más de tres metros y pesa casi una tonelada. Para eso se utilizaron 1.080 litros de helado, 60 litros de chocolate, 40 litros de mermelada de fresa y 75 kilos de barquillo. El helado tuvo que ser trasladado por un helicóptero de la fábrica de helados donde se hizo al evento en Kristiansand, en el sur de Noruega, donde un juez de Récord Guinnes fue el encargado de verificar el intento.

 

C. El gobernador boliviano regaló despertadores a unos 40 funcionarios públicos que llegaron retrasados al trabajo, como una inusual forma de llamarles la atención. Señaló con ironía estar molesto por el constante atraso de los funcionarios de la gobernación y confirmó que cada empleado recibió una advertencia por escrito y un reloj despertador. En caso de incumplir el horario límite, la oficina pública puede emitir el descuento económico o una multa.

 

D. Un gigantesco «minión» fue colocado en una autopista de Irlanda para promocionar una feria, pero debido a los fuertes vientos, se soltó y estuvo a punto de provocar un terrible accidente. Afortunadamente, la caída no dejó heridos, pero un auto sufrió daños al quedar atrapado debajo de la figura de trece metros de altura. El diario The Irish Times informó que el tránsito quedó interrumpido y minutos después, los automovilistas decidieron desinflar al muñeco con navajas.

 

E. Para los que quieren sorprender a sus invitados con una taza de café y ofrecerles un poco de azúcar, esta tétrica cuchara es la opción perfecta. Esta cuchara para café es un buen accesorio para los amantes de lo gótico, y por qué no, también para los que necesitan recordar que deben poner un poco menos de azúcar en sus bebidas. La cuchara «mágica» ayuda también a los que quieren adelgazar sin guardar régimen duro.

 

F. Este camino es muy estrecho y queda a lo alto de una montaña a casi 3000 metros de altura. Se denomina la carretera de la muerte y une la ciudad de La Paz con la de Los Yungas. Estamos hablando de la la carretera más peligrosa del mundo y está en Bolivia. En esta carretera mueren casi 1000 personas al año, es extremadamente sinuosa y la lluvia y la niebla en esa zona complican aun más las cosas. Lamentablemente, no hay otra vía de comunicación entre las dos ciudades.

 

G. ¿Quién alguna vez no se cruzó de brazos cuando estaba enojado? Resulta curioso, pero el cruzarse de brazos, lo utilizamos inconscientemente cuando estamos enojados o para adoptar una posición de descanso. Mostramos una clara sensación de enojo que muchas veces puede ofender al otro al mostrar inconformidad. Según el lenguaje corporal tal actitud significa que lo que dices es cierto o verdadero y que no piensas cambiar de opinión.

 

ТекстABCDEFG
За­го­ло­вок
11.  
i

Про­чи­тай­те текст и за­пол­ни­те про­пус­ки A–F ча­стя­ми пред­ло­же­ний, обо­зна­чен­ны­ми циф­ра­ми 1–7. Одна из ча­стей в спис­ке 1–7  — лиш­няя. За­не­си­те цифры, обо­зна­ча­ю­щие со­от­вет­ству­ю­щие части пред­ло­же­ний, в таб­ли­цу.

Las ciudades más españolas de México

En 1521 Hernán Cortés entró en México dando paso a la creación del virreinato de Nueva España. Desde entonces y hasta su independencia en 1821, el intercambio cultural entre los dos territorios A _______________________ día. Merece la pena recorrer Mérida, Puebla, Guanajuato, Durango y Morelia para contemplar la huella de nuestros antepasados.

Mérida, capital del Estado de Yucatán, es una de las ciudades más importantes de México y, a parte de por su cultura y modernidad, destaca por su historia y belleza arquitectónica. Llamada «la Blanca Mérida», varios de sus edificios B _______________________ caliza y blanca de pirámides prehispánicas.

Puebla C _______________________ con cinco siglos de presencia colonial. Una leyenda cuenta que un ángel elevó la campana a lo alto de la catedral, motivo por el que se conoce al lugar como Puebla de los Ángeles. Guanajuato fue construida entre los siglos XVI y XVIII. Rodeada por las montañas de la Sierra de Guanajuato, su sobrenombre, «lugar de las ranas», D _______________________ la forma de su terreno montañoso era similar al de ese anfibio.

Durango es famosa por su entorno natural y sus edificios coloniales. Cuenta con una amplia riqueza de recursos E _______________________, los motivos por los que atrajo a los colonizadores a mitad del siglo XVI.

La arquitectura de Morelia atrapa la vista. El monumento más distintivo es su acueducto de 253 arcos. Menos conocida es la Alhóndiga, que F _______________________ Corte. Morelia se distingue por sus museos, galerías y cafés llenos de vida. Aquí se vive la tradición al máximo.

 

1.  coloniales se construyeron con la piedra

2.  combina las ventajas de una ciudad moderna

3.  internacionales preferidos por los españoles

4.  se debe a que para los primeros habitantes

5.  fue un granero y hoy es la sede de la

6.  naturales, tales como minerales y madera

7.  fue tan enorme que perdura hasta hoy en

 

Про­пускABCDEF
Часть пред­ло­же­ния
12.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии об­ве­ди­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


La cantidad de deseos que podía pedir la niña...

 

1.  ...era siempre la misma.

2.  ...equivalía a sus años.

3.  ...dependía de la ocasión.

4.  ...la decidía su madre.

13.  
i

Про­чи­тай­те текст и вы­пол­ни­те за­да­ния 12–18. В каж­дом за­да­нии об­ве­ди­те цифру 1, 2, 3 или 4, со­от­вет­ству­ю­щую вы­бран­но­му вами ва­ри­ан­ту от­ве­та.

«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


La frase «yo le hacía caso» en el segundo párrafo del texto significa que la hija...

 

1.  ...tomaba en serio las palabras de su madre.

2.  ...imitaba gestos de su madre.

3.  ...no le creía a su madre.

4.  ...hacía muchas preguntas.

14.  
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«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


Cuando uno de los deseos de la niña no se cumplió, ella creyó que...

 

1.  ...era un deseo absurdo.

2.  ...su madre le había mentido.

3.  ...sus deseos no se cumplirían nunca.

4.  ...tenía que ser paciente y esperar.

15.  
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«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


La niña no preguntaba a su madre sobre sus deseos porque...

 

1.  ...los consideraba algo muy personal.

2.  ...ésta nunca se los ocultaba a su hija.

3.  ...sabía adivinar cuando se cumplían.

4.  ...le interesaban más sus propios deseos.

16.  
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«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


¿Cuántos sueños de la madre se hicieron realidad?

 

1.  No lo recordaba exactamente.

2.  Afirmaba que todos excepto uno.

3.  Reconoció que ninguno de ellos.

4.  Insistía que la mayoría de ellos.

17.  
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«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


¿Qué cosas aportan felicidad a nuestras vidas, según la madre?

 

1.  Nuestros sueños y deseos que se han cumplido.

2.  La ilusión y la fe que sentimos al pedir deseos.

3.  La posibilidad de prosperar y enriquecernos.

4.  Los cumpleaños que celebramos en nuestra infancia.

18.  
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«Pide un deseo»

Cuando era pequeña, mi madre me decía con frecuencia «Pide un deseo». Si pasábamos debajo de un puente por el cual pasaba un tren, me pedía que cerrara los ojos y pidiera un deseo. Tres deseos a la hora de soplar las velitas cada cumpleaños. Uno, si veía una estrella fugaz, varios si encontraba un diente de león para soplar y hacer volar mis deseos por el aire.

Cuando ella cumplía años, me gustaba verla frente a las velitas: cerraba sus ojos y, luego de un rato de mucha concentración, soplaba las velas y sonreía como convencida de que los deseos que había pedido, se convertirían en realidad. Yo le hacía caso y no perdía ocasión de pedir mis deseos y, en la inocencia de mi niñez, creía que todos se cumplirían. Sin embargo, no todos se hacían realidad.

Recuerdo cuando pedí que mi muñeca pudiera hablar conmigo. Eso jamás ocurrió. No me desilusioné, pensé que, tal vez, a mi muñeca le costaba aprender a hablar, tal como a mí me costaba atarme los cordones solita y esperé con paciencia que ese deseo se cumpliera.

Siempre me pregunté por qué para mi madre era tan importante que pidiera deseos y pensaba que, si ella me lo pedía, habría una buena razón. Yo lo hacía y ya. No sabía tampoco si se cumplían sus deseos o no, pero no me atrevía a preguntarla porque, aun siendo niña, sentía que los deseos eran algo íntimo, propio y se debían guardar para uno.

El tiempo pasó y, siendo ya una jovencita con muchos deseos pedidos, me daba cuenta de que no bastaba con cerrar los ojos o soplar fuerte. ¿Qué había que hacer, entonces, para que los deseos se cumplieran? ¿Habría aprendido mal a pedirlos y por eso a veces no tenía suerte? Y, a pesar de que seguía pensando que los deseos eran algo íntimo, le pregunté a mi madre cuál era su secreto para que todos sus deseos se cumplieran.

Para mi sorpresa me contestó: «¿Y quién te ha dicho que todos mis deseos se han cumplido?», sonrió. Le expliqué que desde niña había visto la sonrisa en su rostro al pedir deseos, con insistencia y entusiasmo. Que siempre me había parecido que si tanto me pedía que lo hiciera, era porque sabía que tendría la suerte de ver mis deseos cumplidos.

Mi madre me miraba y seguía sonriendo. Desorientada, insistí: «¿Se cumplieron o no?» «No todos», respondió. «¿La mayoría?», volví a preguntar. «No lo sé», contestó. Esto me desconcertó. ¿Cómo no saber, no recordar si un deseo se había hecho realidad? ¿Por qué tanta insistencia si muchos no se cumplían, si incluso alguno ni siquiera lo recordaba? Y entonces mi madre me dijo algo que jamás olvidaría.

«El simple hecho de pedir un deseo es ya en sí un acto mágico. Ese instante cuando soplamos una vela u observamos una estrella fugaz, es maravilloso. Lo más bello de pedir un deseo es la ilusión que sentimos al hacerlo, porque lo pedimos con fe, convencidos de que se hará realidad, y eso nos hace felices». «Sabes por qué?  —  prosiguió.  —  La felicidad se mide en momentos pequeños y simples. Desear, soñar, ilusionarnos enriquece nuestra vida, la hace más bella. Alguien ha dicho: “Si sueñas con alcanzar las estrellas, cuando menos obtendrás la luna”. Lo más importante es el mágico e inmenso hecho de soñar y de desear...»

Jamás olvidé esas palabras, fue una de las enseñanzas más bellas que me dejó mi madre, por eso nunca pierdo ocasión de pedir un deseo. Sea una estrella fugaz, un diente de león o un tren pasando por un puente, aprovecho ese momento simple y pequeño para ilusionarme, y esta ilusión me acerca a la felicidad y sé que así estoy cumpliendo un deseo de mi madre.


Al hacerse mayor, la protagonista del texto...

 

1.  ...sigue pidiendo deseos como le había enseñado su madre.

2.  ...cree que ahora sólo importan los deseos de sus hijos.

3.  ...ya no pide deseos considerándolo cosa inútil.

4.  ...se siente feliz sin necesidad de pedir deseos.

19.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово NOSOTROS так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

VAMOS A BOLIVIA

Bolivia es un vivo ejemplo de la unidad en diversidad. Este país __________________ ofrece una magnífica cultura representada por sus habitantes de decenas de etnias.

20.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово INSCRIBIRSE так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

En este contexto os aconsejamos que __________________ en un curso de español en Bolivia.

21.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово ESTUDIAR так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Los alumnos hacen una parte del curso en Potosí, una encantadora ciudad colonial, y después siguen __________________ en la costa del Titicaca.

22.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово ENSEÑAR так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

UN LORO INTELIGENTE

Ricardo recibió un loro como regalo; ya era un loro adulto. Decía palabrotas a cada paso porque sus antiguos amos se las __________________.

23.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово PERDER так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Ricardo trató de corregir el vocabulario del loro, pero en vano. Llegó un día en que Ricardo __________________ la paciencia y metió al loro en el congelador. Pronto Ricardo se arrepintió.

24.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово BUENO так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Al sacar al loro Ricardo se asombró pues el loro le habló así: «Siento mucho haberte ofendido con mi lenguaje. Discúlpame. Trataré de ser __________________ que antes».

25.  
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Пре­об­ра­зуй­те, если это не­об­хо­ди­мо, слово PREGUNTARME так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Ricardo estaba a punto de preguntarle qué lo había hecho cambiar de esa manera, cuando el loro continuó: “¿Te puedo preguntar una cosa?”- Sí, claro __________________”  — contestó Ricardo.  — “¿Qué fue lo que hizo el pollo?”

26.  
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Об­ра­зуй­те от слова LOCAL од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

EL COMIENZO DE LA RECONQUISTA

La batalla de Covadonga tuvo lugar el 28 de mayo del año 722. Sucedió en la __________________ asturiana del mismo nombre. Lucharon el ejército cristiano de don Pelayo y las tropas musulmanas.

27.  
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Об­ра­зуй­те от слова HÉROE од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

El primero se componía de unos 300 guerreros astures, vascos y gallegos que lucharon con __________________ y derrotaron a las tropas mahometanas.

28.  
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Об­ра­зуй­те от слова TENERLO од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Años antes el noble visigodo había llevado a cabo su primera rebelión, en la que fracasó, los moros lograron __________________ y lo enviaron a Córdoba. Sin embargo, escapó y volvió a Asturias.

29.  
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Об­ра­зуй­те от слова SUBLEVAR од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Allí encabezó una segunda __________________ que partió de las montañas de Covadonga y Cangas donde se mantenía la resistencia. Fue en 722 cuando el gobernador militar al mando de la mitad norte de la Peínsula Ibérica, envió al general Al Qama para someter a los sublevados.

30.  
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Об­ра­зуй­те от слова APRESURADO од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Éste se dirigió __________________ hacia donde se encontraba Pelayo, que huyó al valle de Cangas y allí, en Covadonga, aniquiló el destacamento islámico.

31.  
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Об­ра­зуй­те от слова VICTORIA од­но­ко­рен­ное слово так, чтобы оно грам­ма­ти­че­ски со­от­вет­ство­ва­ло со­дер­жа­нию тек­ста.

 

Tras la batalla, las tropas musulmanas intentaron escapar de la zona, pero fueron alcanzadas y derrotadas por los cristianos __________________ en un valle del centro asturiano.

32.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Una vez.

2.  A la vez.

3.  Cada vez.

4.  A veces.

33.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Dejar.

2.  Quitar.

3.  Abandonar.

4.  Quedar.

34.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Inclusivo.

2.  Incluso.

3.  Exepto.

4.  Inclusa.

35.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Aunque.

2.  Sin embargo.

3.  Sino.

4.  Hasta.

36.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Planean.

2.  Plagian.

3.  Plantan.

4.  Plantean.

37.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Con.

2.  A.

3.  De.

4.  Por.

38.  
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¿Queremos tener robots?

Es tema de muchos libros, novelas gráficas y películas. La idea de un robot que nos sustituye en nuestra vida diaria está 30 ______ más cerca de ser realidad, debido al gran desarrollo de la tecnología cibernética. Hay muchas películas sobre el tema donde la gente vive sus vidas por control remoto desde la seguridad de sus casas a través de robots. Lo que parece hoy ciencia ficción puede 31 ______ de serlo muy pronto.

Los robots pronto podrán realizar las acciones que nosotros no queremos hacer o, 32 ______, podrán vivir nuestra vida. Máquinas que nos evitan los peligros que tenemos que afrontar los humanos, como accidentes o enfermedades. Unos robots perfectos. 33 ______, no podemos olvidar las cuestiones morales.

En primer lugar, ¿Hasta qué punto podemos sustituir completamente al ser humano con todos sus sentimientos, por máquinas? En segundo lugar ¿estos robots serán simples máquinas o tendrán inteligencia y sentimientos? Esta es la pregunta que 34 ______ algunas historias de ciencia ficción en las que las máquinas se enfrentan a sus creadores.

Por último ¿todos los humanos podremos disponer 35 ______ robots personales o solo los ricos podrán tener uno? Algunos piensan que vamos a vivir en una sociedad dividida entre los que pueden pagar un robot y los que no y opinan que los robots pueden hacer crecer la desigualdad. La ciencia ficción nos transporta a un futuro posible para hacernos 36 ______ sobre nuestro presente y hacernos estas y otras preguntas.


Вставь­те про­пу­щен­ное слово.

 

1.  Reflejar.

2.  Relacionar.

3.  Reflexionar.

4.  Referir.

39.  
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Ha recibido una carta de su amigo español Andrés que escribe:

 

… Mi padre siempre me repite que lea más. Él mismo es aficionado a la literatura rusa, le encantan Tolstói y Dostoyevski. ¿Qué sueles leer: libros, revistas o algo en Internet? ¿Por qué es importante leer literatura clásica?¿Qué clásico ruso es tu predilecto?

Este verano mis amigos y yo vamos a la Sierra Nevada con nuestro profesor de biología ...

 

Escriba la carta de respuesta contestando las preguntas de Andrés.

Al final de la carta formule 3 preguntas al amigo español sobre el viaje a la Sierra Nevada.

Escriba 100  — 140 palabras.

Recuerde las reglas de escribir cartas personales.

40.  
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Вы­бе­ри­те толь­ко ОДНО из двух пред­ло­жен­ных вы­ска­зы­ва­ний и вы­ра­зи­те свое мне­ние по пред­ло­жен­ной про­бле­ме со­глас­но дан­но­му плану.

 

Comente uno de los temas que se proponen.

 

1.  Es más fácil hacer amigos en las redes sociales que en la vida real.

2.  Hoy en día no se puede desarrollar mucho más la tecnología sin que estemos amenazando a la naturaleza.

 

¿Qué opinión tiene usted y por qué? Escriba 200–250 palabras.

 

Escriba según el plan:

− exponga el problema parafraseando el enunciado;

− exponga su opinión personal y aduzca 2–3 argumentos para sostenerla;

− exponga una opinión contraria y aduzca 1–2 razones al respecto;

− muestre su desacuerdo con las afirmaciones anteriores y explique por qué usted no las acepta;

− elabore una conclusión reafirmando su opinión.

41.  
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Imagina que estás preparando un proyecto con tu amigo. Has encontrado un material interesante para la exposición y quieres leer el texto a tu amigo. Tienes un minuto y medio para leer el texto en voz baja, luego prepárate para leerlo en voz alta. Tienes un minuto y medio para leer el texto.

 

Cada año casi 4 millones de españoles se sientan delante de sus televisores para ver un espectáculo: los emotivos momentos de la entrega de los Premios Goya a los mejores profesionales del mundo de cine. El 12 de noviembre de 1985 fue una fecha clave para la historia del cine español. En unos momentos el productor Alfredo Matas convocó en un restaurante de Madrid a un grupo de conocidas personalidades de la cinematografía para debatir los temas que les preocupan. Participaron Carlos Saura, Marisol Carnicero, José Sacristán, José Nieto y otros.

De la reunión saldría iniciativa, firmada por 87 profesionales, que daría lugar el año siguiente al nacimiento de la Academia Cinematográfica de España, y de los Goya. La estatuilla que se entrega es obra de un escultor valenciano. El busto del pintor Francisco de Goya, figura mundialmente conocida, se fabrica en bronce, y pesa casi tres kilos.

42.  
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Observa el anuncio.

 

 

Has decidido visitar este lugar y quieres recibir más información para aclarar unas cosas. Dentro de un minuto y medio tienes que hacer cinco preguntas directas para averiguar lo siguiente:

1)  ubicación

2)  horario

3)  tipos de animales atendidos

4)  consultas de especialistas a domicilio

5)  descuentos

Tienes veinte segundos para formular cada pregunta.

43.  
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Aquí tienes las fotos de tu álbum. Elige una y descríbesela a tu amigo.

 

1

2

3

 

Tienes un minuto y medio para prepararte y dos minutos para la respuesta (12–15 frases). Mientras comentas la foto no te olvides de mencionar lo siguiente:

• dónde y cuándo ha sido tomada la foto

• qué/quién está en la foto

• qué está pasando

• por qué guardas esta foto en tu álbum

• por qué has decidido mostrar la foto a tu amigo

Debes hablar continuamente y empezar: "Yo he elegido la foto № …"

44.  
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Observa las dos fotografías. Dentro de un minuto y medio tienes que comparar y contrastarlas:

 

• describe las fotos brevemente (acción, lugar)

• di qué tienen en común las dos fotos

• di en qué se diferencian

• сomenta cuál de estas dos actividades preferías en tu niñez para relajarte

• y explica por qué

Tienes dos minutos para la respuesta (12-⁠15 frases). Debes hablar de forma continua.